Factores que afectan la memoria

La memoria es una función del cerebro que permite al organismo codificaralmacenar y recuperar la información del pasado.  Algunas teorías afirman que surge como resultado de las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales.

La memoria se puede afectar por varios factores que tienen que ver con nuestro estilo de vida como son los siguientes:

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Depresión postparto

¿Qué es la depresión posparto?

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz. Las madres que padecen depresión posparto tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificultan realizar las actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas.

En la mayoría de las ocasiones la depresión parece no tener sentido.

Estas mujeres  están experimentando una de las complicaciones más frecuentes del parto, la depresión postparto, un trastorno que todavía sufren en silencio un gran número de mujeres.

¿Cuál es la frecuencia?

La depresión postparto es una de las enfermedades más frecuentes tras el parto ya que afecta a una de cada diez mujeres después del parto. Si no se trata adecuadamente puede persistir durante meses e incluso años.

Bibliografía

https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/informacion-sobre-la-depresion-posparto/index.shtml

http://www.geosalud.com/depresion/depresion_postparto.htm

Artículos de prensa relacionados:

http://elpais.com/elpais/2017/05/02/mamas_papas/1493711645_276126.html

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20140315/abci-depresion-post-parto-201403071511.html

El duelo en la infancia

La muerte es en nuestra sociedad un tema tabú que muchos niegan o tratan de no contemplar. Detrás de esto se esconde, en muchas ocasiones, el miedo a morir o a vivir la pérdida de un ser querido, a sentirse en duelo. Tras la pérdida hay que enfrentarse a una nueva situación donde aparece el sentimiento de falta de sentido de la vida.

En las distintas etapas de nuestro ciclo vital nos acompañan de un modo inevitable las pérdidas: una ruptura sentimental, la muerte de una mascota, un familiar o un amigo,  un cambio de domicilio…

Un manejo adecuado del duelo ante esta pérdida realizando una elaboración  consciente del mismo, se convierte en un pilar fundamental en la vida de cualquier ser humano.

En algunos momentos de nuestra historia los rituales en el  proceso de muerte y duelo incluían a la familia extensa, en la que también se contemplaba a los niños. En cambio, con los años se  ha apartado a los menores de estas situaciones con la intención de protegerles del dolor. Actualmente, sabemos que los niños reaccionan y sufren ante las pérdidas y que la mejor forma de protegerles es atenderles  adecuadamente. Enseñarles a reconocer las emociones, a expresarlas y aprender a afrontar las pérdidas. En este sentido, también hay una labor educativa importante hacia los adultos, que necesitamos conocer cómo acompañar a un niño o adolescente en estos  momentos difíciles.

Desde los colegios y desde los servicios de salud debemos atender esta demanda. Las enfermeras de salud mental podemos realizar intervenciones educativas desde la prevención pero también a otros niveles, orientando cuando la pérdida ya se ha producido.

Algunos libros que abordan este tema:

Enseñame a decir adios: guía pedagógica con casos prácticos de niños y adolescentes.

Para siempre.

Gajos de naranjas

 

Trastorno Límite de la Personalidad

El trastorno límite de la personalidad (TLP) o trastorno borderline, también llamado limítrofe o fronterizo, es una enfermedad caracterizada por la dificultad en la regulación de las emociones.

Epidemiología

Se estima que el 1,6% de la población adulta tiene TLP, pero puede llegar al 5,9%.

  • Casi un 75% son mujeres
  • Investigaciones recientes sugieren que el porcentaje de hombres puede igualar al de mujeres, los cuales son mal diagnosticados (trastorno de estrés postraumático o depresión)

Síntomas

  • Esfuerzos frenéticos para evitar ser abandonados por amigos y familiares.
  • Relaciones interpersonales inestables que alternan entre la idealización y la devaluación.
  • Autoimagen distorsionada e inestable, que afecta al estado de ánimo, valores, opiniones, metas y relaciones.
  • Conductas impulsivas que pueden tener resultados peligrosos, tales como gasto excesivo, sexo no seguro, abuso de sustancias o conducción temeraria.
  • Comportamiento suicida y automutilación.
  • Períodos de intenso estado de ánimo depresivo, irritabilidad o ansiedad que duran unas pocas horas o unos pocos días.
  • Sentimientos crónicos de aburrimiento o vacío.
  • Ira inapropiada, intensa o incontrolable, a menudo seguido de vergüenza y culpa.
  • Síntomas disociativos: desconectarse de los pensamientos o sentimiento de identidad, o tener sensación de estar “fuera del cuerpo”, e ideación paranoide relacionada con el estrés. Los casos graves de estrés también pueden provocar episodios psicóticos breves.

Causas

Las causas del trastorno límite de la personalidad no se conocen completamente, pero los científicos coinciden en que es el resultado de una combinación de factores:

  • La genética. Si bien no se ha demostrado que ningún gen específico cause directamente el TLP, los estudios en gemelos sugieren que esta enfermedad tiene fuertes vínculos hereditarios. El TLP es aproximadamente cinco veces más común entre las personas que tienen un familiar de primer grado con el trastorno.
  • Los factores ambientales. Las personas que experimentan acontecimientos traumáticos en su vida, tales como abuso físico o sexual durante la infancia o negligencia y separación de los padres, tienen mayor riesgo de desarrollar TLP.
  • La función del cerebro. La forma en la que funciona el cerebro es a menudo diferente en las personas con TLP, lo que sugiere que existe una base neurológica para algunos de los síntomas. Específicamente, las porciones del cerebro que controlan las emociones y la toma de decisiones / juicio pueden no comunicarse bien entre sí.

Diagnóstico

No existe ninguna prueba médica para diagnosticar el TLP, y un diagnóstico no se basa en un síntoma. El TLP debe ser diagnosticado por un profesional de la salud mental tras una entrevista psiquiátrica minuciosa, puede incluir hablar con profesionales previos, evaluaciones médicas y, cuando sea apropiado, entrevistas con amigos y familiares. Para llegar al diagnosticado del TLP se deben cumplir al menos 5 de los 9 síntomas indicados anteriormente.

Tratamiento

Un plan de tratamiento típico y completo incluye psicoterapia, medicación y apoyo familiar.

Psicoterapia

La psicoterapia es la piedra angular para el tratamiento de una persona con TLP. Además de la terapia dialéctica conductual, que fue creada específicamente para el tratamiento del TLP, existen otros tipos de psicoterapia que son eficaces.

Medicación

No existe medicación específica para el tratamiento de síntomas como el vacío, el abandono y la alteración de la identidad, pero puede ser útil para el tratamiento de otros síntomas como la ira, la depresión y la ansiedad. Esta medicación puede incluir estabilizadores del estado de ánimo, antipsicóticos, antidepresivos y ansiolíticos.

Hospitalización

Cuando la psicoterapia y la medicación no son suficientes, puede ser necesaria la hospitalización. Un hospital puede proporcionar un ambiente seguro para una persona con TLP que se autolesiona o tiene pensamientos suicidas.

Comorbilidad

Una persona con TLP puede tener trastornos adicionales que deben tratarse conjuntamente, como pueden ser:

  • Trastornos de ansiedad, como el trastorno por estrés postraumático.
  • Trastorno bipolar.
  • Depresión.
  • Trastornos de la alimentación, especialmente bulimia nerviosa.
  • Otros trastornos de la personalidad.
  • Abuso de sustancias.

 

 

Alimentación infantil

La alimentación infantil es uno de los principales temas de preocupación de los padres, sobre todo aquellos que tienen lo que se conoce como “niño mal comedor“. Hay bebés que les cuesta iniciar la alimentación complementaria, niños que comen de todo pero poca cantidad, otros que son muy selectivos, y también niños que antes comían de todo y ahora han reducido su alimentación al que conocemos como “menú infantil” (patatas, pollo, pasta… y para de contar).

Algunos padres sienten que han perdido el control y no saben cómo actuar cuando aparecen los primeros problemas. Hay situaciones que son evitables y se pueden prevenir pero,  una vez han aparecido, también se pueden solucionar si tenemos en cuenta una serie de pautas combinadas con una dosis extra de paciencia.

Hoy día aún prevalecen la idea de que hay que obligar a los niños a comer; castigarles si no lo hacen… frases como: “siempre se han hecho así, a mi de pequeño me obligaron y no me paso nada”… ¿A que alguna vez lo has escuchado? Seguro que en más de una ocasión. Actualmente podemos encontrar guías, libros y otras fuentes de información que refutan todas estas conductas y las desaprueban mediante la evidencia científica.

Alimentación de 0-6 meses.

La leche materna es el mejor alimento para el bebé y favorece que el vínculo afectivo madre-hijo sea más precoz. La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del niño. A partir de este momento se recomienda mantener la lactancia materna hasta los 2 años de edad o, incluso hasta que madre y niño lo decidan.

Una vez cumplidos los seis meses… Se inicia la alimentación complementaria.

Se habla de ofrecer (que no introducir) alimentos. La leche materna (o en el caso de que no sea posible,  leche adaptada) sigue siendo la principal fuente nutritiva durante el primer año del niño. Es recomendable continuar con la lactancia materna a demanda hasta los 2 años o más o hasta que la madre y el hijo quieran.

Progresivamente se va ofreciendo al bebé alimentos que pueda comer de forma autónoma, bien sea machacada con el tenedor, o a trocitos (según ritmo de dentición, interés del niño por la comida, la consistencia del alimento…). Es una alimentación dirigida por el niño, conocida como BLW (BabyLed Weaning) o ACS (aprendo a comer solo).

El siguiente vídeo del pediatra Carlos González es muy ilustrativo sobre este tema:

Es recomendable que los niños compartan las comidas con la familia, y que disfruten de los mismos alimentos y preparaciones(con pequeñas adaptaciones según convenga).

En el siguiente enlace podéis descargar  Guía de alimentación infantil de 0 a 3 años, elaborada por la Generalitat de Cataluña.

Desde los 12 meses en adelante

Se puede incorporar la lecha entera de vaca (en el caso de que el niño no tome leche materna) y el resto de alimentos que aún no hemos ofrecido (excepto los frutos secos que no se incorporarán hasta los 3 años o más, aunque no por riesgo de alergias, sino por riesgo de aspiración). Se recomienda diversificar las técnicas y métodos de preparación de los alimentos: hervido, guisado, vapor, horno, plancha…

Algunas recomendaciones generales:

  • No obligues al niño a comer. Es totalmente perjudicial, les provoca estrés, ansiedad y malestar. Evita las recompensas y los premios. El ambiente a la hora de comer tiene que ser agradable para toda la familia.
  • Evita que pique entre horas, sobre todo alimentos superfluos (snacks, chucherías, comida basura…), evita comprarla y almacenarla en casa.
  • Cuantos menos zumos, sean industriales o caseros mejor.
  • Poner raciones sensatas, algo que se vaya  a comer. Si tiene más hambre ya pedirá más.
  • No usar televisión ni medios digitales o de entretenimiento durante las comidas.
  • Come con él, mejor comidas en familia, los niños aprenden por imitación. 

    Vosotros sois el mejor ejemplo para que en un futuro siga una dieta saludable. Si hasta ahora, no la habéis tenido… ¿Qué mejor momento para empezar?

Bibliografía:

  • Mi niño no me come, Carlos González.
  • Se me hace bola, Julio Basulto.
  • Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia, Agencia de Salud Pública de Cataluña. Disponible en el siguiente enlace

Principios para la Protección de los Enfermos Mentales y el Mejoramiento de la Atención de la Salud Mental

El propósito fundamental de la legislación de salud mental es el de proteger, promover y mejorar las vida y el bienestar mental de los ciudadanos. Si es innegable que toda sociedad necesita leyes para lograr sus objetivos, la legislación de salud mental no es diferente de cualquier otra legislación. Las personas con trastornos mentales son, o pueden ser, particularmente vulnerables al abuso y a la violación de sus derechos. La legislación que protege a los ciudadanos vulnerables (incluyendo a las personas con trastornos mentales) es el reflejo de una sociedad que respeta y se preocupa por su gente. La legislación progresista puede ser una herramienta efectiva para promover el acceso a la atención en salud mental, como también promover y proteger los derechos de las personas con trastornos mentales.

La legislación sobre salud mental es necesaria para proteger los derechos de las personas con trastornos mentales, ya que son un sector vulnerable de la sociedad. Estas personas se enfrentan a la estigmatización, a la discriminación y la marginación en todas las sociedades, incrementándose así la probabilidad de que se violen sus derechos. Los trastornos mentales afectan, en ocasiones, a la capacidad de la persona para la toma de decisiones y puede que además ésta no busque o acepte un tratamiento para su problema. En algunas ocasiones las personas con trastornos mentales pueden suponer un riesgo para sí mismas y para otros, debido a esa merma de su capacidad de toma de decisiones. El riesgo de violencia o lesiones que se puede asociar a los trastornos de salud mental es relativamente bajo. Dada la cantidad de prejuicios que existen sobre este tema, es vital que éstos no influyan nunca en la legislación sobre salud mental.

La siguiente presentación nos explica, a modo de resumen, los principios para la protección de los enfermos de salud mental.

BIBLIOGRAFÍA

http://www.who.int/mental_health/policy/legislation/WHO_Resource_Book_MH_LEG_Spanish.pdf

Urgencias Psiquiátricas II: El paciente agitado o violento

En primer lugar, hay que diferenciar entre el paciente con agitación psicomotriz y el paciente violento:

  • La agitación psicomotriz se manifiesta como un estado de exaltación motora compuesto por movimientos automáticos o intencionados pero que en general carecen de objetivo estable común. Además, va acompañada de un estado afectivo de cólera, pánico o euforia y puede haber desinhibición verbal y falta de conexión ideativa. Todo ello comporta un peligro potencial tanto para el enfermo como para otros.
  • El paciente violento se manifiesta con agresividad, hostilidad, brusquedad y conductas autoagresivas o heteroagresivas.

La agitación o la conducta violenta dentro del ámbito sanitario pueden aparecer en:

  1. Sujetos con patología psiquiátrica
  2. Trastorno neurológico u orgánico
  3. Cuando la impulsividad es egodistónica
  4. En caso de intoxicación o síndrome de abstinencia.

Los que están fuera de estos grupos no suelen considerarse enfermos mentales y, por lo tanto, la violencia mostrada por ellos debe ser abordada por equipos de seguridad.

Recomendaciones generales para la atención de los pacientes agitados o violentos

Evaluación:

  1. Salvaguardar la propia integridad y del resto del personal sanitario
  2. Mantener distancia de seguridad
  3. Tener una vía de salida cerca
  4. Solicitar ayuda si así se considera necesario
  5. Atender al paciente en una sala amplia

La entrevista ha de iniciarse con tranquilidad y mostrando interés. El abordaje será directo y sincero, poniendo límites sin amenazas, utilizando la contención verbal, farmacológica o física si fuese necesario.

Diagnóstico:

Entre las causas de agitación de origen psiquiátrico se encuentran:

  • Cuadros psicóticos
  • Depresión agitada
  • Manía
  • Cuadros de ansiedad
  • Trastornos de personalidad

Las patologías médicas que pueden subyacer en la agitación no psiquiátrica son:

  • Intoxicaciones por drogas
  • Cuadros confusionales agudos (alteraciones metabólicas, cuadros infecciosos, TCE, politraumatismos, crisis parciales, tumores intracraneales)
  • Síndromes de abstinencia por drogas
  • Reacciones ante tratamientos farmacológicos (corticoides, antiepilépticos, neurolépticos sedantes, anticolinérgicos).

Tratamiento:

1º paso: Medidas de seguridad (procurar estar acompañado para manejar el paciente agitado-violento; en bastantes casos se debe recurrir a la sujeción)

2º paso: Valorar la presencia de síntomas de riesgo vital que requieran la intervención inmediata: HTA, hipolucemia, ACV, crisis comicial

3º paso: Entrevista clínica con el paciente y los familiares

4º paso: Tratamiento farmacológico de la causa específica y de la agitación

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La estimulación en el autismo

Hace tiempo que hablamos sobre los Trastornos del Espectro Autista (TEA), pero queremos completarla incluyendo recursos para estimular a los niños/as que tienen TEA.

Uno de los blogs que tenemos de referencia sobre recursos y actividades de estimulación para este tipo de trastornos es “El sonido de la hierba al crecer“.

Hay innumerables actividades para fomentar la autonomía, motricidad, sensorial, cognitivo, conocer las emociones, estimular el lenguaje y la socialización.

También los podéis seguir por facebook o twitter.

 

 

Urgencias Psiquiátricas I: Conductas suicidas

Los servicios de psiquiatría de urgencias son una de las principales puertas de entrada a los dispositivos de salud mental. Además de hacer su función de “triaje”, en los últimos años se ha añadido la de intervenciones en crisis, acceso a tratamientos urgentes, reintroducción de tratamientos psicofarmacológicos, modificación de tratamientos, evaluaciones médicas y psiquiátricas y coordinación entre diferentes dispositivos asistenciales.

El número de urgencias psiquiátricas ha aumentado en los últimos años y es evidente que las decisiones que se toman desde el servicio de urgencias pueden desempeñar un papel relevante en la evolución de los pacientes.

CONDUCTAS SUICIDAS

El suicidio es todo caso de muerte que resulta directa o indirectamente de un acto positivo o negativo, ejecutado por la propia víctima a sabiendas del resultado que se producirá. La tentativa es el mismo acto pero detenido en su camino antes de producir la muerte. Este concepto se ha ido ampliando, ya que hay otras finalidades posibles como la manipulación para obtener beneficios, demanda de atención, agresión o venganza, donde hablaríamos de parasuicidio.

Epidemiología

  1.  Al año mueren un millón de personas por este motivo.
  2. La OMS estima que en 2020  un millón y medio de suicidios y 15-30 millones de tentativas.
  3. Tentativas mayor frecuencia en mujeres; suicidios triple en varones.
  4. En España: 10-15 suicidios consumados/100.000 habitantes y año.
  5. Población anciana el 40-50% suicidios.
  6. Cifra de suicidios es superior a la suma de accidentes de tráfico+problemas de género+terrorismo = necesidad de una adecuada PREVENCIÓN.
  7. Tentativa es difícil la aproximación.
  8. Parasuicidios: 50-90 personas /100.000 habitantes y año.

Etiopatogenia de las conductas suicidas

etiopatogenia

Tabla 1. Prevalencia de la conducta suicida según el trastorno psiquiátrico

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Procedimientos de actuación para el manejo de estos pacientes en las urgencias hospitalarias

El personal sanitario que inicialmente contacta con el paciente suele ser el de enfermería o médico no psiquiatra. Se requiere una evaluación inmediata del riesgo autolítico que, en caso de ser positiva, conlleva la solicitud de consulta con el psiquiatra de guardia, quien determinará la gravedad de ideación y las medidas a tomar en cada caso.

 

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Recomendaciones generales para la atención de los pacientes con riesgo suicida

Evaluación del paciente suicida

  • Abordar de forma abierta con el sujeto la intencionalidad
    • ¿El método utilizado era peligroso?
    • ¿Creía que iba a funcionar?
    • ¿Se sintió aliviado al ser salvado?
    • ¿Intentaba transmitir un mensaje o quería morir?
    • ¿Fue un intento impulsivo o planeado?
  • Cuidar la relación médico-paciente /enfermero-paciente
  • Explicar la finalidad de las medidas que se adopten
  • Tratar farmacológicamente el trastorno psicopatológico de base

Se podrá derivar al Centro de Salud Mental cuando:

  1. No exista plan suicida concreto
  2. No haya enfermedad psiquiátrica relevante
  3. Exista bajo nivel de ansiedad
  4. El apoyo familiar y social sea adecuado
  5. Exista un compromiso de no suicidarse por parte del paciente
  6. El paciente acepte el tratamiento ambulatorio

Cuando el psiquiatra considere que el riesgo es importante, puede permanecer el paciente varias horas en urgencias con las medidas de vigilancia adecuadas, o bien, ingresar en la unidad de hospitalización psiquiátrica. Si fuese preciso, se podría realizar un ingreso involuntario según el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Tratamiento del paciente suicida

El tratamiento del paciente suicida pasa por protegerlo contra uno mismo, evitar posibles daños del propio paciente o terceras personas y descartar que exista una patología psiquiátrica de base, en cuyo caso, debe ser tratada.

En pacientes con depresión grave deberán permanecer en el hospital hasta que mejore la clínica depresiva; pueden realizar el tratamiento ambulatoriamente cuando haya una vigilancia estrecha por parte de la familia.

En pacientes con dependencia alcohólica hay que tener en cuenta que la ideación suicida suele desparecer tras varias horas de la intoxicación o tras los primeros días del síndrome de abstinencia.

En pacientes con esquizofrenia suelen ser las tentativas muy graves, ya que utilizan métodos de elevada letalidad y porque las ideas de suicidio están relacionadas con la actividad delirante del sujeto.

En el caso de los trastornos de la personalidad, hay que utilizar técnicas psicoterapéuticas donde la empatía esté siempre presente para evitar la reactivación de las ideas autolíticas en el transcurso de la entrevista.

Indicaciones de ingreso hospitalario:

  • Trastorno psiquiátrico importante
  • Intento de suicidio grave
  • Intentos de suicidio repetidos
  • Riesgo de suicidio inminente
  • Expresión decidida de intención autolítica
  • Incremento de la gravedad de los pensamientos suicidas
  • Intoxicación por fármacos o drogas
  • Fallo en la respuesta de intervención en crisis
  • Circunstancias sociales de alto riesgo
  • Incapacidad del terapeuta para manejar la situación

 

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Trastornos de la excreción

La enuresis consiste en una emisión repetida e involuntaria de orina en la cama o en lugares inadecuados.

La encopresis consiste en una evacuación repetida e involuntaria de las heces en lugares inadecuados.

Los trastornos de eliminación de orina y heces, enuresis y encopresis respectivamente, son característicos de la infancia. Pueden tener una causa orgánica o psicológica y en ambos casos, tienen tratamiento. La terapia psicológica comprende la enseñanza para aprender a controlar los esfínteres, psicoterapia y una serie de recomendaciones para los padres del niño afectado sobre cómo afrontar la situación y resolverla.

Por lo general, la enuresis es el trastorno de la eliminación más común y por ello, más estudiado. Este trastorno ocurre por igual en menores de ambos sexos, en cambio, la encopresis es más frecuente en niños. La enuresis nocturna afecta al 15% de los niños de cinco años. El porcentaje de afectados va disminuyendo con la edad. En el 70% de los casos no está diagnosticada y, según un 83% de los casi 1.200 pediatras a los que se consultó para elaborar el libro, los progenitores no acuden a la consulta por sentir vergüenza de que sus hijos sigan teniendo pérdidas de orina.

Descripción y causas de la enuresis infantil

En la enuresis el niño se orina en la cama repetidas veces o se moja la ropa durante el día, en contra de su voluntad, después de una edad en la que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria, normalmente entre cuatro y cinco años.

Se trata de un problema de alta prevalencia en la población infantil.

Las causas pueden deberse a múltiples factores como un retraso en la percepción del reflejo de la micción, es decir, el niño no es consciente de la sensación de presión cuando tiene la vejiga llena y por ello no se levanta a hacer pis, factores emocionales y sucesos estresantes, componentes genéticos, sueño muy profundo, etc…

La mayoría de los niños entre los tres y cinco años, aprenden a controlar voluntariamente las funciones de eliminación, pero algunos necesitan que se les enseñe a permanecer secos, educándoles y entrenándoles en hábitos de evacuación apropiados.

La enuresis es el escape involuntario de la orina durante la noche. Consiste en la aparición de una emisión repetida de la orina en la cama o en la ropa, superados los cuatro años de edad, tiempo en el que el niño debería haber adquirido la continencia urinaria. Para que se pueda hablar de enuresis también hay que hablar de frecuencia: este tipo de incontinencia tiene que ser de dos episodios semanales al menos durante tres meses consecutivos.

La enuresis puede producir consecuencias negativas en la vida del niño además de generar malestar en la familia; así el niño puede manifestar malestar, inseguridad, sensación de “ser diferente”, baja autoestima, sentimientos de vergüenza y limitaciones en sus actividades sociales, de ahí, la importancia de evaluar y trabajar el problema.

Existen dos tipos de tratamientos: el farmacológico y el psicológico.

La terapia va dirigida a encontrar la causa y a utilizar técnicas para que el niño aprenda a controlar los esfínteres.

Descripción y causas de la enuresis infantil

La encopresis, por su parte, es la evacuación repetida de heces en cualquier lugar inadecuado que no sea el retrete, como en el suelo o la ropa. Y al menos tiene que producirse una vez a la semana durante tres meses consecutivos. La edad a partir de la cual puede considerarse encopresis son los cuatro años.

 En la encopresis, a los cuatro años se les escapan las heces al 3% de los niños una vez por semana y a los siete años, y tiene una prevalencia del 2,3% en los niños y del 0,7% en las niñas, según datos de un documento sobre los “Trastornos de la eliminación: enuresis y encopresis“. Además, se sabe que un tercio de los niños con encopresis sufre también enuresis nocturna, un 20% enuresis diurna y que un 10% de las niñas padecen infecciones urinarias recurrentes.

 

BIBLIOGRAFIA

http://alex-psicoclinica.blogspot.com.es/2015/09/trastorno-de-la-eliminacion-tratamiento.html

http://www.psicomaster.es/psicologos/tratamiento-enupresis-encopresis/