Sexting, ¿Cómo podemos prevenirlo?

El sexting consiste en la difusión o publicación de imágenes o vídeos de tipo sexual, producidos por el propio remitente, principalmente a través del teléfono móvil o por otros dispositivos tecnológicos (tabletas, portátiles, etc.). El término sexting es un anglicismo que proviene de: “sex” (sexo) y “texting” (envío de mensajes de texto a través de los teléfonos móviles); en español también se conoce como sexteo.

Las imágenes o vídeos son realizados por el mismo remitente de forma voluntaria, o bien son realizados por otra persona, pero quién las protagoniza presta su consentimiento para ello, al menos de manera inicial.

RECOMENDACIONES PARA LA PREVENCIÓN

 

Los adolescentes tienden a no compartir con los adultos las experiencias que llevan a cabo en el entorno digital y los padres desconocen en un gran porcentaje las actividades que los menores realizan. Esta situación conlleva una falta de comunicación que repercute negativamente en el caso de existir una práctica irresponsable en el uso de internet que pueda originar una situación de riesgo.

 

Recomendaciones para padres

  • En función de la capacidad para sobreponerse y la personalidad de cada adolescente, las consecuencias podrán ser más o menos graves, es por ello que el entorno más cercano al menor ha de estar en alerta a cualquier cambio conductual que se pueda presentar en su rutina diaria.
  • Se recomienda establecer unas normas de uso de forma conjunta y consensuada.
  • Es recomendable que los padres y madres o tutores asuman el pago de la factura del teléfono móvil, puesto que el riesgo de practicar sexting es mayor entre aquellos menores de edad que pagan sus propias facturas telefónicas, al fomentarse así su autonomía y sensación de anonimato.

Recomendaciones a trasladar a los menores

  • Conocer la importancia del cuidado de la imagen online. Una imagen publicada en Internet es muy difícil de eliminar y además podrá ser accesible a multitud de personas, al perderse el control con un solo envío. Por ello hay que tener presente que la información que creemos de nosotros mismos en el presente puede perjudicarnos en el futuro.
  • Ser muy conscientes de a quién se le envían las imágenes, pues cuanta menor confianza se tiene con el destinatario, más posibilidades existen de que esas imágenes se reproduzcan después. Se aconseja incluir algún mensaje del tipo “esto es sólo para ti” o “únicamente para tus ojos”, dejando claro que no se desea que se reenvíe la foto o el vídeo.
  • Tener cuidado con no enviar la imagen a un número equivocado, ya que se puede producir un error involuntario.
  • Evitar que aparezca el rostro en las imágenes u otros rasgos, como lunares, cicatrices, piercings o tatuajes: así se impide la identificación en caso de reenvío.
  • Asegurarse de que la imagen no lleva coordenadas de geolocalización. En algunos casos, los teléfonos móviles tienen activada la función de GPS, de forma que se añaden automáticamente las coordenadas de las fotos que se hacen. Esto puede suponer un peligro añadido en caso de difusión de la foto o robo del dispositivo, ya que terceras personas pueden saber dónde se han tomado y localizar al menor, pudiéndose producir casos de ciberacoso o grooming.
  • Borrar siempre las imágenes atrevidas de los dispositivos móviles o del ordenador, ya se hayan producido o recibido, pues estos pueden ser robados o extraviados.
  • Hablarles sobre la diferencia entre relaciones sentimentales, de amistad…, sanas, marcadas por el respeto, y las que pueden perjudicarles, ya que se basan en los celos, la posesión y la manipulación.
  • Evitar el sexting cuando se está muy excitado o eufórico, ya que ciertos comportamientos, como el envío de imágenes atrevidas, tal vez no se realizaría en condiciones normales.

 

 

 

En el caso de que un adulto reciba imágenes de sexting producidas por un menor, ya sea el propio menor quien se las envía o se hayan recibido través de un tercero, tiene la obligación de denunciarlo y de borrar dicho material ya que la recepción y posesión por un adulto de las imágenes de sexting de un menor (así como el reenvío de éstas a otro adulto) constituye un delito de corrupción de menores. Por otro lado, si un adulto envía imágenes sexualmente explicitas de menores a otro menor, se expone a un delito de provocación sexual.

En tal caso, los hechos deben denunciarse ante los organismos competentes para ello. Es conveniente, además, aportar pruebas gráficas del material vejatorio (correos, Whatsapps, comentarios en foros, fotos, etc.) que se hayan podido producir a raíz de la publicación de las imágenes de sexting.

Para interponer denuncias en caso de que el sexting constituya un delito…

  • Guardia Civil (Brigada de Delitos Telemáticos). Oficina de Atención al Ciudadano.
  • Policía Nacional (Brigada de Investigación Tecnológica).

BIBLIOGRAFÍA

Prevención de los peligros de las TICs

Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) tienen muchas ventajas, pero también suponen numerosos peligros, sobre todo para los más vulnerables, los menores. ¿Pero qué peligros podemos encontrar?: Imagen

  • Ciberbulling: consiste en el ciberacoso escolar entre menores, en forma de insultos, vejaciones. chantaje…
  • Grooming: Es el “engatusamiento” que realizan ciertos adultos para ganarse la confianza de un menor fingiendo empatía, cariño… con fines de satisfacción sexual. Está muy relacionado con la pederastia y la pornografía infantil, en muchas ocasiones es la antesala de un abuso sexual.
  • Sexting: Es el acto de enviar mensajes o fotografías sexualmente explícitas por medios electrónicos, principalmente entre aplicaciones de teléfonos móviles o redes sociales.
  • Ciberdelitos, ciberacoso, pedofilia…

Un menor, cuya imagen o vídeo se ha distribuido sin control por la red puede sentirse humillada, acosada…  y sufrir trastornos a nivel de salud mental como: ansiedad, exclusión social, depresión e incluso suicidio¿Cómo se pueden prevenir o minimizar los riesgos? Recomendaciones generales básicas:

  • Educación: conocer su uso es el arma principal
  • Privacidad: no dar datos personales, o dar los menos posibles
  • Ordenador: utilizarlo siempre en la zona común de la casa
  • Webcam: si no se usa, siempre tapada, no sólo apagada
  • Control parental: usar estas herramientas en el ordenardor que usen menores
  • Redes sociales: no usar antes de la edad permitida y configurar la privacidad
  • Chats: sólo con amigos conocidos. No se sabe quién está realmente al otro lado, hay quién sabe utilizar vídeos para hacerse pasar por otros.

Consejos básicos contra el ciberbulling:

  1. No contestes a las provocaciones, ignóralas
  2. Compórtate con educación en la Red
  3. Si te molestan, abandona la conexión y pide ayuda.
  4. No facilites datos personales. Te sentirás más protegido/a.
  5. No hagas en la Red lo que no harías a la cara.
  6. Si te acosan, guarda las pruebas.
  7. Cuando te molesten al usar un servicio online, pide ayuda a su gestor/a.
  8. No pienses que estás del todo seguro/a al otro lado de la pantalla.
  9. Advierte a quien abusa de que está cometiendo un delito.
  10. Si hay amenazas graves pide ayuda con urgencia.

Consejos básicos contra el sexting:

  • Conoce el nivel de seguridad y privacidad de los dispositivos que utilices y aplicalos de manera responsable
  • No ceder ante la presión ni el chantaje. Comunícalo a un adulto responsable y denunciar a las autoridades pertinentes
  • No ser partícipe del sexting: ni creándolo, ni reenviándolo, ni fomentando

Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y como prevenirlo 

Guía para padres sobre los menores y las TICs

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